"Cada noche me acuesto confiando en
que antes del alba tú te acerques despacito a mi lecho y me
susurres al oído: "Pablo, Pablo, ¿por qué no me
sigues?". Y yo te seguiré como en Damasco, con los
ojos cerrados, para abrirlos en el más allá, al otro lado
de la muerte, en la casa del Padre y entre tus brazos"
Del libro CORTÉS SALINAS,
José Luis.
Pablo el de los Pueblos.
PPC. Madrid, 20009
|